martes, 17 de abril de 2007

Heurística y Fuente histórica

HEURÍSTICA Y FUENTE HISTÓRICA
Mariana Rodríguez Gutiérrez

HEURÍSTICA

La palabra heurística tiene diferentes significados y explicaciones, entre ellos encontramos en primer lugar: arte de inventar
[1], procedimiento de resolución de problemas, que en primera instancia requiere una respuesta hipotética a una problema determinado lo que se presenta al comienzo de una investigación, como una guía de la misma[2]; también la palabra heurística se identifica con el arte o la ciencia del descubrimiento. Tal vez esta última acepción se ligue más con la historia, pues la heurística se relaciona completamente con el método, es decir, es uno de los primeras operaciones que se siguen en el desarrollo de una investigación histórica es un paso intermedio para acercarnos con mayor certeza a la realidad pasada, y se necesita de ciertas técnicas y herramientas, en primer lugar establecer un criterio de qué es lo que me sirve. La heurística en la historia se acerca más al descubrimiento de las fuentes de conocimiento para los hechos[3], la fuente histórica.
La heurística es una postura crítica frente a los materiales que dan sustento a la investigación. Para acercarse al pasado las fuentes son indispensables, y no estamos hablando únicamente de documentos escritos pues cualquier cosa que lleve la huella del espíritu y de la mano del hombre puede ser utilizada como material de investigación. Igualmente Bloch plantea que la diversidad de los testimonios históricos es casi infinita. Todo cuanto el hombre dice o escribe, todo cuanto fabrica, cuanto toca puede y debe informarnos acerca de él.
[4]
En general nos proporcionan información sobre el pasado, y las fuentes escritas sobre aquello que intencionalmente queremos recordar, Bloch menciona que es precisamente en los testimonios involuntarios donde se encuentra más interés por parte del historiador y no lo que expresamente en un escrito intentan dejarnos, es decir, la heurística no consiste únicamente en restos materiales, ni en la recolección de vestigios pues sin una idea previa no podemos llevar a cabo una verdadera investigación, las preguntas que el historiador le haga a la fuente es indispensable para que ésta aporte a la investigación, en la pregunta del historiador radica la importancia del criterio e interpretación, la heurística va de la mano con estos dos rubros.
La heurística es indudablemente el factor fundamental que da existencia a la escritura de la historia, y es necesario el criterio porque cuando tratamos la realidad pasada en fuentes escritas estamos frente a una traducción del mundo hecha por el hombre, todo lo que éste conoce a través de sus sentidos lo traduce al representarlo en palabras y esta traducción y representación está sujeta al contexto que el hombre trae consigo. Estamos hablando con las fuentes de una intencionalidad representada por medio del lenguaje. Heurística implica pensar la historia.
[5], reflexión sobre la realidad pasada y las huellas que hemos podido recobrar de ella.
La heurística consiste en buscar los materiales y vestigios que nos acerquen al pasado pero no es la única finalidad, no basta con buscar sino también de interpretar, encontrar más allá de lo evidente. Es un paso más en la elaboración de la historia no podemos quedarnos sólo en la búsqueda de fuentes sino en comprenderlas, no se trata de elaborar un estudio del pasado y valorarlo según la cantidad de fuentes que se integren en él, pues con una sola se puede realizar un trabajo que revele importantes tesis sobre los hechos históricos, la heurística sería incomprensible sin la interpretación, esa es la importancia del trabajo del historiador. La cuestión no es simplemente admitir la verosimilitud de un vestigio o no sino elaborar una correcta comprensión heurística de éste, la heurística no está separada de la crítica ellas dos son la estructura de la investigación.


FUENTE HISTÓRICA

Los testimonios o fuentes del pasado pueden abarcar todos los restos o testimonios dejados por las personas en el pasado, sean éstos individuales o colectivos y sean de la naturaleza que sean, en la medida que nos permitan la reconstrucción histórica. Las fuentes significan al historiador par la obtención de información del pasado.
Para el historiador las fuentes son las herramientas imprescindibles para la investigación, la utilización de las fuentes verifican la investigación histórica. La fuente histórica la conocemos a través de diferentes sinónimos como: documento, vestigio, testimonio, huella, monumento, es esencialmente el punto medio entre la realidad pasada y el historiador. Lo anterior manifiesta claramente que la fuente histórica no se reduce como comúnmente se piensa a los documentos escritos, no puede encasillarse y valorarse únicamente por esto. Las fuentes históricas pueden presentarse como mapas, planos, paisajes, retratos, vestidos, armas, memorias, fotografías, escultura, etc., todo lo que el hombre ha producido puede utilizarse para acercarnos al pasado.
Las fuentes históricas se dividen frecuentemente en primarias y secundarias, esta forma de diferenciarlas corresponde principalmente a la metodología; las fuentes primarias se caracterizan por ser de “primera mano, es decir, son contemporáneas a los hechos que se refieren, son las directas, las que constituyen la base de una auténtica investigación que aporte conocimientos o datos nuevos y, por tanto, tienen estrecha relación con el tema de estudio
[6]; las secundarias son las indirectas, fuentes de segunda mano, registros informativos de contenido histórico que son fruto de una o más elaboraciones realizadas por otras personas, la fuente secundaria nos llega mediatizada por una o varias personas que elaboran una evocación o una reconstrucción del pasado a partir de los testimonios o de otros relatos[7], este tipo de fuentes son la que frecuentemente utiliza el alumnado.
Debido a esto es significativo para el alumno que se acerque en primera instancia a estancia a las fuentes primarias ya que son éstas quienes lo impulsaran a crear interrogantes, a la indagación histórica por ejemplo, acudir a museos, hemerotecas, archivos; las fuentes que sean más accesibles para el trabajo escolar. Representan un gran material didáctico para la enseñanza de la historia, por esto es necesario que el estudiante se enfoque seriamente en el estudio de las fuentes históricas, pues a partir de ellas obtiene información del pasado, es responsabilidad del maestro explicar el concepto de fuente y ejemplificar técnicas y formas de trabajo con las fuentes.
Para estudiar a la fuente histórica es necesario limitar su interpretación y admitir la intencionalidad que representan, esta característica es evidente en las fuentes escritas. Por esta razón el historiador debe saber cómo va a tratar a la fuente debe saber buscar, debe saber interrogar a la fuente y no esperar que ella por sí sola nos brinden la información, justo en este momento resalta la importancia de la heurística. La exploración de las fuentes cuando se hace correctamente guía directamente al historiador a las interrogantes que dan pie a la crítica y con ello a conclusiones acertadas.
Indudablemente las fuentes históricas son el sustento de la investigación de la realidad pasada, el estudio de las fuentes así como su análisis y crítica constituyen la metodología que privilegia el historiador, es vital reconocer que la fuente no es por sí sola la historia sino que actúan simplemente como el puente entre el historiador y su objeto de estudio, el pasado.
Una vez demostrada la diversidad de los materiales históricos y la utilidad de abrir la perspectiva al acercarse a estos vestigios es necesario establecer el criterio de lo verdadero, es decir, la crítica es indispensable para llevar a cabo el estudio de las fuentes.

Bloch, Marc. Introducción a la historia, México, FCE, 2003.
Cristòfol-A. Trepat, Procedimientos en Historia. Un punto de vista didáctico, Barcelona, 1995.

Gaos, José “Notas sobre la historiografía”, en Álvaro Matute, La teoría de la historia en México, 1940-1973, México, Sep, 1974.

Matute, Álvaro. “Heurística e historia”, en Ambrosio Velasco Gómez (coord.), El concepto de heurística en las ciencias y humanidades, México, Siglo XXI Editores, 2000.

Pérez Ransanz, Ana Rosa. “Heurística y racionalidad en la ciencia” en Ambrosio Velasco Gómez (coord.), El concepto de heurística en las ciencias y humanidades, México, Siglo XXI Editores, 2000.
Sobejano Sobejano, María José. Didáctica de la Historia: ideas, elementos y recursos para ayudar al profesor. Madrid, Universidad Nacional de Educación a Distancia, 2000

[1] Moderna Enciclopedia Universal, Barcelona, Ed. Cultural S.A., 1982, Volumen VI, p. 1455.
[2] Ana Rosa Pérez Ransanz, “Heurística y racionalidad en la ciencia” en Ambrosio Velasco Gómez (coord.), El concepto de heurística en las ciencias y humanidades, México, Siglo XXI Editores, 2000, p. 27.
[3] José Gaos, “Notas sobre la historiografía”, en Álvaro Matute, La teoría de la historia en México, 1940-1973, México, Sep, 1974, p. 78.
[4] Bloch, Marc. Introducción a la historia, México, FCE, 2003, p. 68.
[5] Álvaro Matute, “Heurística e historia”, en Ambrosio Velasco Gómez (coord.), El concepto de heurística en las ciencias y humanidades, México, Siglo XXI Editores, 2000, p. 162.
[6] María José Sobejano Sobejano. Didáctica de la Historia: ideas, elementos y recursos para ayudar al profesor. Madrid, Universidad Nacional de Educación a Distancia, 2000, p. 157-158.
[7] Cristòfol-A. Trepat, Procedimientos en Historia. Un punto de vista didáctico, Barcelona, 1995, p. 195.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por el aporte!
Estoy enseñando Investigación Histórica y tu explicación es perfecta y muy entendible para los alumnos.
Saludos desde Asunción!